Tapa Gi-Metal Caja Plástica Fermentación para Alimentos - 60x40 cm
60 x 40 cm
La Tapa Gi-Metal para Caja de Fermentación es un accesorio profesional diseñado para proteger masas y alimentos durante procesos de fermentación y almacenamiento. Fabricada en polipropileno resistente, garantiza higiene, durabilidad y un ajuste perfecto sobre cajas de fermentación de 60 x 40 cm.
La "Tapa Caja Plástica Alimentos" de Gi-Metal es una tapa diseñada específicamente para complementar la "Caja de Fermentación" de 60 cm x 40 cm.
Material: La tapa está fabricada con polipropileno, un material resistente al calor y la humedad. El polipropileno es seguro para su uso en aplicaciones de alimentos y es duradero para soportar el proceso de fermentación.
Dimensiones: La tapa tiene unas dimensiones de 60 x 40 cm, lo que la hace perfectamente compatible con la caja de fermentación del mismo tamaño. Esto asegura un ajuste seguro y adecuado sobre la caja, protegiendo las masas en proceso de fermentación.
Peso: La tapa tiene un peso de 0.70 gr, lo que la hace ligera y fácil de manejar. Esto es especialmente importante durante el proceso de fermentación, donde necesitas retirar y colocar la tapa de manera repetida.
Ofrece una solución confiable para proteger las masas en proceso de fermentación. Su diseño robusto y duradero garantiza una protección efectiva contra el calor y la humedad, dos factores clave en el proceso de fermentación de masas. Además, su facilidad de limpieza y manejo la convierten en una herramienta práctica en el entorno de la cocina o panadería.
Características Principales
- Producto: Tapa Caja Plástica Alimentos
- Marca: Gi-Metal
- Material: Polipropileno
- Peso 700 gr
- Dimensiones: 60 x 40 cm
Revisa las Cajas de Fermentación Gi-Metal compatibles.
Origen del producto
Emilia-Romaña es la región que alimenta a Italia. Una franja de tierra fértil al pie de los Apeninos donde la abundancia no es casualidad sino consecuencia de siglos de agricultura seria, ganadería de excelencia y una cultura culinaria que trata la mesa como asunto de Estado. El Po riega sus llanuras, el cerdo se cría con disciplina casi religiosa, y la leche de sus vacas Frisona sostiene uno de los quesos más importantes del mundo. Aquí la cocina tiene peso, profundidad y una generosidad que se siente desde el primer bocado.
De esta región provienen el Parmigiano Reggiano DOP, el Prosciutto di Parma DOP, el Aceto Balsamico di Modena IGP, la mortadela de Bolonia, la pasta fresca al huevo —tagliatelle, tortellini, lasaña— y el Lambrusco. Un catálogo de productos que no necesita presentación en ninguna mesa del mundo. Bolonia, su capital, lleva el apodo de La Grassa con absoluta propiedad: ciudad universitaria, ciudad roja y ciudad que come mejor que nadie.