Mozzarella Fior di Latte Julienne o Taglio Napoli Frozen - 2 Kg
2 kg
La Mozzarella Fior di Latte Julienne Frozen Latteria Sorrentina es un queso italiano elaborado con leche de vaca y especialmente preparado para pizzas y cocina profesional. Gracias a su corte Julienne y tecnología de congelación rápida, mantiene su textura, frescura y excelente fundido después de descongelarse.
La fiordilatte cortada en Julienne de Latteria Sorrentina contiene todas las características típicas de la producción láctea de Campania. La fiordilatte se recomienda como condimento o ingrediente principal de una pizza redonda, alla pala o alla teglia. Se utiliza cada vez más en la cocina y en los restaurantes como aperitivo o guarnición.
Viene preparada fresca en Italia y luego congelada en cámaras profesionales para detener la proliferación de bacterias. Consiste en un enfriamiento brusco donde se alcanza la máxima cristalización en un tiempo inferior a cuatro horas. El proceso concluye tras lograr la estabilización térmica a -18ºC. El producto viene congelado de Italia y gracias a una nueva receta y tecnología de congelación rápida, mantiene sus propiedades organolépticas cuando se descongela.
Características principales
- Marca: Latteria Sorrentina
- Producto: Queso Fior di Latte (corte Julienne o Napoli)
- Contenido: 2 kg.
Consejos para disfrutar al máximo el producto: Descongelar en refrigerador durante 12 horas o en bowl con agua a temperatura ambiente por 1 hora.
Una vez descongelado NO volver a congelar, conservar en refrigerador a +4° C y consumir en un máximo de 7 días.
Origen del producto
Campania es el corazón ardiente de la gastronomía italiana, una región que ha dado al mundo algunos de sus platos más icónicos: la pizza napolitana, los spaghetti al pomodoro, la mozzarella di bufala, el ragù que hierve a fuego lento durante horas. Una tierra de volcanes y mar, donde el suelo fértil del Vesubio produce tomates de acidez perfecta, y las llanuras de Caserta alimentan búfalas cuya leche es materia prima de excepción. Aquí la cocina nació popular y se volvió universal. Nápoles gobierna esta tradición con orgullo indisimulado. Fue en sus calles donde la pizza encontró su forma definitiva, donde el ragù se convirtió en ritual dominguero, donde la pasta seca tomó vuelo industrial sin perder alma artesanal. Gragnano — a pocos kilómetros de la ciudad — lleva siglos produciendo pasta de sémola de trigo duro que hoy ostenta Indicación Geográfica Protegida, testimonio de que en Campania la excelencia es vocación.