Prosciutto Affumicato Gispeck
100 gr laminado e interfoliado
El Prosciutto Affumicato Gispeck Negrini es un tradicional speck italiano elaborado con carne de cerdo curada, condimentada con especias y ahumada lentamente en frío. Su sabor intenso con notas de enebro y su larga maduración lo convierten en uno de los embutidos más característicos del norte de Italia.
El Speck es un jamón con un distintivo sabor a enebro originario de la región histórica del Tirol, que se cura con sal y se ahúma.
Como el prosciutto y otros, el Speck se hace con las patas traseras del cerdo, pero se deshuesa antes de curarlo. Se divide en trozos grandes llamados baffe y se curan en sal y diversas especias incluyendo ajo, hojas de laurel, bayas de enebro y nuez moscada. Se deja reposar varias semanas y después se ahúma.
El speck se ahúma en frío lenta e intermitentemente durante dos o tres horas al día durante aproximadamente una semana, empleando leña a temperaturas que nunca exceden los 20 grados. Tras esto se deja madurar 9 meses.
Si encuentras puntos blancos en el prosciutto no son otra cosa que Tirosina que es un aminoácido que se forma durante la maduración del jamón; Los cuales contribuyen a determinar los sabores y aromas típicos del jamón.
Características principales
- Producto: Prosciutto ahumado
- Marca: Negrini
- Formato: 100 gr laminado e interfoliado
- Gluten free
Origen del producto
Trentino-Alto Adige es la región más septentrional de Italia, una tierra de valles profundos, picos dolomíticos y aldeas donde los carteles están escritos en italiano y en alemán con igual legitimidad. Frontera cultural con Austria y heredera del antiguo Tirol, su cocina lleva esa dualidad como rasgo constitutivo: canederli en lugar de pasta, speck en lugar de prosciutto, strudel en lugar de cannoli. Una gastronomía de montaña que usa lo que el bosque, el río y el establo producen en verano y conserva con inteligencia durante el invierno largo.
De esta región proviene el Speck Alto Adige IGP, jamón curado y ahumado en frío con hierbas alpinas que es el embutido más reconocible del norte de Italia. También el Puzzone di Moena, queso de corteza lavada y pasta suave de aroma penetrante; las mele della Val di Non DOP, manzanas de acidez perfecta que se comen frescas o se convierten en strudel; y los vinos del Trentino y del Alto Adige — Pinot Grigio, Gewürztraminer, Teroldego, Lagrein — que expresan con precisión la personalidad dual de una tierra entre dos culturas y dos idiomas.