Pomodori Pelati La Fiammante
400 gr y 2,5 kg
El tomate pelado La Fiammante conserva intacta la fragancia y textura de los tomates maduros recién cosechados, gracias a una rápida pelada termofísica que calienta y luego enfría al vacío los frutos, desprendiendo la pulpa y la piel, que luego se eliminan mediante máquinas giratorias de rodillos.
Los tomates pelados La Fiammante son un arte, un proceso experto que preserva la alta calidad de los tomates italianos frescos cultivados en el campo abierto, provenientes únicamente de una cadena de suministro corta y cuidadosamente seleccionados por la siembra. El tomate pelado La Fiammante conserva intacta la fragancia y textura de los tomates maduros recién cosechados, gracias a una rápida pelada termofísica que calienta y luego enfría al vacío los frutos, desprendiendo la pulpa y la piel, que luego se eliminan mediante máquinas giratorias de rodillos.
El seguimiento constante de cada fase de producción, desde los campos hasta el procesamiento, garantiza una conserva excelente con un sabor auténtico: Los tomates pelados La Fiammante es perfecto en sopas de pescado, para los ragouts más tradicionales, ideales para sazonar pizzas.
Características principales
- Producto: Tomate pelado entero (60 % tomate y 40 % zumo)
- Marca: La Fiammante
- Formato: 400 gr y 2.5 kg
- Producto Kosher
Después de abrir, transferir a un recipiente para alimentos, conservar en el frigorífico a +4°C y consumir dentro de 3 días.
Origen del producto
Campania es el corazón ardiente de la gastronomía italiana, una región que ha dado al mundo algunos de sus platos más icónicos: la pizza napolitana, los spaghetti al pomodoro, la mozzarella di bufala, el ragù que hierve a fuego lento durante horas. Una tierra de volcanes y mar, donde el suelo fértil del Vesubio produce tomates de acidez perfecta, y las llanuras de Caserta alimentan búfalas cuya leche es materia prima de excepción. Aquí la cocina nació popular y se volvió universal. Nápoles gobierna esta tradición con orgullo indisimulado. Fue en sus calles donde la pizza encontró su forma definitiva, donde el ragù se convirtió en ritual dominguero, donde la pasta seca tomó vuelo industrial sin perder alma artesanal. Gragnano — a pocos kilómetros de la ciudad — lleva siglos produciendo pasta de sémola de trigo duro que hoy ostenta Indicación Geográfica Protegida, testimonio de que en Campania la excelencia es vocación.