OFERTA 50% - Filetti di Tonno Cilento in Olio di Oliva
200 g
Los Filetti di Tonno Cilento in Olio di Oliva de Zarotti son filetes de atún alalunga elaborados artesanalmente y conservados en aceite de oliva. Su pulpa compacta y sabor delicado reflejan la tradición mediterránea y la calidad de una corta cadena de producción desde la pesca hasta el envasado.
El atún, el pescado más famoso, se convierte en el protagonista indiscutible de platos sanos y sabrosos. La cuidadosa selección de las mejores capturas garantiza un producto que se reconoce a primera vista por la compacidad de la pulpa, rosada y carnosa. Conservado en aceite de oliva y de forma natural, el envasado en tarros de cristal permite conservarlo incluso después de abierto. Los filetes de atún "alalunga" (también conocido como atún blanco o alas largas) en aceite de oliva se caracterizan por una corta cadena de suministro que va desde la pesca hasta la conservación de los productos, pasando por la elaboración totalmente artesanal, que tiene lugar en la misma zona de pesca.
Características principales
- Producto: Filetes de atún en aceite de Oliva
- Formato: 200 g
- Presentación: Frasco de vidrio
- Zona de pesca: Mediterraneo
- Marca: Zarotti
Conservar a temperatura ambiente en un lugar fresco y lejos de fuentes de calor. Una vez abierto conservar en refrigerador asegurándose de tener el producto cubierto con el aceite y consumir en un máximo de 7 días.
Origen del producto
Campania es el corazón ardiente de la gastronomía italiana, una región que ha dado al mundo algunos de sus platos más icónicos: la pizza napolitana, los spaghetti al pomodoro, la mozzarella di bufala, el ragù que hierve a fuego lento durante horas. Una tierra de volcanes y mar, donde el suelo fértil del Vesubio produce tomates de acidez perfecta, y las llanuras de Caserta alimentan búfalas cuya leche es materia prima de excepción. Aquí la cocina nació popular y se volvió universal. Nápoles gobierna esta tradición con orgullo indisimulado. Fue en sus calles donde la pizza encontró su forma definitiva, donde el ragù se convirtió en ritual dominguero, donde la pasta seca tomó vuelo industrial sin perder alma artesanal. Gragnano — a pocos kilómetros de la ciudad — lleva siglos produciendo pasta de sémola de trigo duro que hoy ostenta Indicación Geográfica Protegida, testimonio de que en Campania la excelencia es vocación.