Amarene Candite in Sciroppo di Amaretto
400 g
Las Amarene Candite in Sciroppo di Amaretto de Lazzaroni son cerezas negras italianas confitadas en jarabe de amaretto sin alcohol, elaboradas con auténticas amarene de Puglia. Su sabor intenso y versatilidad las convierten en el complemento ideal para helados, pasteles, postres y preparaciones gourmet.
Las Auténticas "Cerezas Amarena de Lazzaroni Amaretto" son cerezas negras de la region Puglia que vienen confitadas en jarabe de Amaretto Lazzaroni, que proviene de la maceración de las famosas galletas Amaretti Chiostro di Saronno.
Ideal para su uso en heladerías (decoración de helados) y en pastelería (relleno y decoración de pasteles). Además, una vez terminadas las guindas, es posible utilizar el almíbar residual como un sirop para helados o para aromatizar cremas o bizcochos, para bebidas para saciar la sed, paletas o granizados; Si, por el contrario, añadimos leche fresca al almíbar podemos obtener batidos frescos y sabrosos.
Características principales:
- Producto: Cerezas en almíbar SIN ALCOHOL (50% Cerezas confitadas y 50% Almíbar)
- Formato: 400 gr
- Presentación: envase de vidrio
- Marca: Lazzaroni
Origen del producto
La Puglia es el talón de la bota italiana, una tierra plana y soleada que produce más aceite de oliva que cualquier otra región del país y que alimenta a Italia con una generosidad silenciosa que rara vez recibe el reconocimiento que merece. Mar a ambos lados — el Adriático y el Jónico —, luz intensa durante todo el año y una agricultura milenaria que convierte el trigo duro, la uva y la aceituna en los pilares de una cocina directa, honesta y profundamente mediterránea.
Sus pastas son únicas: las orecchiette con cime di rapa, amargas y terrosas, son el plato más emblemático de la región; los troccoli, los cavatelli y las sagne 'ncannulate completan un repertorio que se elabora a mano desde siempre. El pan di Altamura DOP, de miga densa y corteza gruesa, es el más famoso de Italia. Y del mar llegan los ricci — erizos de mar — que se comen crudos sobre bruschetta con un chorro de limón, símbolo de una región que sabe que la mejor cocina no necesita complicarse.