Passata Granoro di Pomodoro - 690 Gr
690 gr
La Passata Granoro di Pomodoro es una salsa de tomate italiana elaborada exclusivamente con tomates cultivados y procesados en Italia. Su sabor fresco, textura suave y auténtico perfil casero la convierten en la base ideal para pastas, pizzas y recetas tradicionales mediterráneas.
Passata di Pomodoro
Sumérgete en la autenticidad con la Passata di Pomodoro de Rosso Cuoco, la línea de productos Granoro que trae a tu mesa toda la fragancia y sabor del tomate fresco. Elaborada solo con tomates cultivados, esmeradamente seleccionados y procesados en Italia, esta passata captura el gusto y calidad de las conservas hechas en casa, ya que desde el campo al bote transcurren solo pocas horas.
- Elaborada con tomates cultivados y seleccionados en Italia.
- Fragancia y sabor del tomate fresco desde el campo a tu mesa.Perfecta para dar vida a tus platos con autenticidad.
Características principales
- Producto: Passata de Tomate
- Marca: Granoro
- Peso: 690 gr
- Envase: Vidrio
- Almacene a temperatura ambiente en un lugar fresco y seco.
Descubre el auténtico sabor de la Passata di Pomodoro Rosso Linea de Tomates Granoro. ¡Haz de cada comida una experiencia fresca y deliciosa!
Origen del producto
La Puglia es el talón de la bota italiana, una tierra plana y soleada que produce más aceite de oliva que cualquier otra región del país y que alimenta a Italia con una generosidad silenciosa que rara vez recibe el reconocimiento que merece. Mar a ambos lados — el Adriático y el Jónico —, luz intensa durante todo el año y una agricultura milenaria que convierte el trigo duro, la uva y la aceituna en los pilares de una cocina directa, honesta y profundamente mediterránea.
Sus pastas son únicas: las orecchiette con cime di rapa, amargas y terrosas, son el plato más emblemático de la región; los troccoli, los cavatelli y las sagne 'ncannulate completan un repertorio que se elabora a mano desde siempre. El pan di Altamura DOP, de miga densa y corteza gruesa, es el más famoso de Italia. Y del mar llegan los ricci — erizos de mar — que se comen crudos sobre bruschetta con un chorro de limón, símbolo de una región que sabe que la mejor cocina no necesita complicarse.