Crema Di Pistacchio Di Bronte
190 g
La Crema di Pistacchio di Bronte de Brontedolci es una crema gourmet siciliana elaborada con un 40,5% de pistacho verde de Bronte D.O.P., reconocido mundialmente por su sabor intenso y calidad excepcional. Su textura suave y cremosa la convierte en el complemento ideal para cannoli, croissants, crepes, helados y preparaciones dulces italianas.
Bronte es un pequeño pueblo de la provincia de Catania en la isla de Sicilia y está situado en un maravilloso valle en las laderas del imponente volcán activo Etna. El pistacho Bronte crece en un clima mediterráneo, bajo el sol de Sicilia, en árboles que tienen sus raíces en un territorio único, por ello la Unión Europea lo ha reconocido con la marca D.O.P. que certifica el vínculo entre el Pistacho Verde Bronte y el área de producción y procesamiento. Nuestra crema de pistacho (40.5 %) tiene un sabor intenso y envolvente que la hace irresistible. Perfecta para rellenar o añadir a otras cremas. Puedes combinarla perfectamente con cannoli siciliani, crepes, croissants, pan, helado, tostadas, churros y otras preparaciones saladas.
Características principales
- Producto: Crema de pistacho de Bronte al 40.5 %
- Formato: 190 gr
- Presentación: envase de vidrio
- Marca: Brontedolci
- Tamaño externo: 7 cm diametro x 8 cm de alto
puede contener gluten, huevo, mostaza y otra fruta en cáscaras. conservar en lugar fresco, seco y lejos de fuentes de calor directas a indirectas.
Origen del producto
Sicilia es la isla más grande del Mediterráneo y uno de los territorios con mayor densidad de historia culinaria del mundo. Griegos, árabes, normandos, españoles y borbones han dejado capas de influencia que la cocina siciliana ha absorbido y transformado en algo propio e inconfundible. El azafrán, la canela, las almendras, las pasas y el pistacho de Bronte conviven con el atún, la sardina, la berenjena y el tomate en una despensa de una riqueza que pocas regiones del planeta pueden igualar.
De Sicilia vienen la caponata — agridulce de berenjena, aceitunas y alcaparras —, la pasta con le sarde, el arancino frito relleno de ragù o de burro e prosciutto, y los cannoli de ricotta fresca que se rellenan en el momento para preservar la textura de la cáscara. Y el dulce: la granita de almendra con brioche al amanecer, el marzapane modelado en frutas perfectas, la cassata siciliana con ricotta y fruta confitada. Una isla que cocina con la intensidad del sol que la gobierna todo el año.