Sugo Preparato alla Amatriciana
190 gr
El Sugo alla Amatriciana de Montanini es una salsa italiana tradicional elaborada con tomate, panceta y carne, inspirada en la clásica receta del pueblo de Amatrice. Su sabor intenso y auténtico la convierte en el acompañamiento ideal para espaguetis, bucatini y preparaciones típicas de la cocina italiana.
Han pasado casi 50 años desde que los abuelos Montanini fundaron la empresa. Desde entonces, han transmitido toda su experiencia a sus hijas y nietos, y hoy somos tres generaciones trabajando juntas. 50 años de conocimiento, experiencia y tradición italiana en el arte de conservar y exportar la cocina italiana a todo el mundo.
El Sugo alla Amatriciana de Montanini es una salsa clásica italiana elaborada según la tradición del pueblo de Amatrice. Basada en una receta tradicional es una salsa rica y sabrosa con panceta, cerdo y ternera salteados en aceite y vino blanco. Marida a la perfección con espaguetis o bucatini (Bucatini all'Amatricina). Con un toque final de queso pecorino, es perfecta para una cena con amigos.
sugerencia de uso:
- Calienta suavemente el preparado en una sartén.
- Mezcla con pasta recién cocida al dente y calentar por alguno minutos.
- Finaliza con aceite de oliva extra virgen Basso y queso rallado al gusto (Grana Padano D.O.P., Parmigiano Reggiano D.O.P. o Pecorino Romano).
Características principales:
- Producto: Salsa preparada de tomate, y tocino.
- Formato: 190 g.
- Marca: Montanini
Una vez abierto conservar en refrigerador y consumir en 3 días.
Origen del producto
El Lazio es la región donde Roma impuso su voluntad al mundo, y su gastronomía no es la excepción. Una cocina de carácter firme y sin concesiones, construida sobre ingredientes honestos y técnicas que han resistido siglos sin necesidad de reinventarse: la pasta, el guanciale, el Pecorino Romano, el vino de los Castelli. Aquí se cocina para perdurar.
Sus platos insignia lo dicen todo: la Carbonara, la Amatriciana, la Gricia, el Cacio e Pepe. Cuatro recetas que con apenas tres o cuatro ingredientes cada una han conquistado las mesas del mundo entero. Una gastronomía que no pide permiso ni busca validación, porque lleva dos milenios siendo referencia.