Farfalle I.G.P.
500 gr
Los Farfalle I.G.P. Di Martino están elaborados con trigo duro 100% italiano y certificados como Pasta di Gragnano IGP, una de las denominaciones más reconocidas de la tradición italiana. Su elaboración mediante extrusión al bronce entrega una textura rugosa ideal para retener salsas y realzar cada preparación. Con su clásica forma de mariposa y excelente consistencia, esta pasta premium combina autenticidad, calidad artesanal y el verdadero sabor de Italia en cada plato.
Farfalle
Pasta di Gragnano I.G.P. de sémola de grano duro, 100% trigo italiano.
Formato corto que se origina a partir de una hoja de pasta cortada en cuadrados estrechos en el centro. En boca revelan una agradable variedad de texturas entre la parte central más gruesa y más llena en relación a los extremos más finos de las alas.
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Ensalada de Farfalle, Cocina los Farfalle al dente y enjuágalos con agua fría. Prepara una ensalada de pasta agregando verduras frescas como pepino, tomate, pimiento y albahaca. Aliña con aceite de oliva y vinagre balsámico.
Farfalle con Salsa de Tomate y Queso, Mezcla los Farfalle con una salsa casera de tomate y queso. Cocina cebollas y ajo, agrega tomates triturados y deja cocinar a fuego lento. Finaliza con queso rallado y mezcla con la pasta.
Características principales
- Marca: Di martino
- Producto: Farfalle
- Contenido: 500 gr
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Tiempo de cocción 10 minutos
Origen del producto
Campania es el corazón ardiente de la gastronomía italiana, una región que ha dado al mundo algunos de sus platos más icónicos: la pizza napolitana, los spaghetti al pomodoro, la mozzarella di bufala, el ragù que hierve a fuego lento durante horas. Una tierra de volcanes y mar, donde el suelo fértil del Vesubio produce tomates de acidez perfecta, y las llanuras de Caserta alimentan búfalas cuya leche es materia prima de excepción. Aquí la cocina nació popular y se volvió universal. Nápoles gobierna esta tradición con orgullo indisimulado. Fue en sus calles donde la pizza encontró su forma definitiva, donde el ragù se convirtió en ritual dominguero, donde la pasta seca tomó vuelo industrial sin perder alma artesanal. Gragnano — a pocos kilómetros de la ciudad — lleva siglos produciendo pasta de sémola de trigo duro que hoy ostenta Indicación Geográfica Protegida, testimonio de que en Campania la excelencia es vocación.