Quadrotto al Pistacchio Cremducale - Pack 4 unidades
Pack de 4 unidades de 85 gr cada una
El Quadrotto al Pistacchio Cremducale es un sofisticado semifreddo italiano elaborado con crema de pistacho, merengue de cacao y chocolate negro. Su combinación de texturas cremosas y crujientes resalta el auténtico sabor del pistacho mediterráneo en una elegante interpretación de la pastelería italiana.
La empresa Cremducale, aprovechando su experiencia en la industria del helado, se ha expandido rápidamente al mundo de la pastelería, elaborando pasteles artesanales, postres individuales y especialidades nacionales y regionales. Nos enorgullecemos de nuestros productos estrella: babà, cannoli, sfogliatelle e Tiramisu que siguen siendo elaborados artesanalmente, como antaño, por nuestros pasteleros. Diariamente, las materias primas que llegan a la empresa se inspeccionan mediante estrictos procesos de calidad; la protección del consumidor en la producción alimentaria es un deber fundamental.
Delicioso semifreddo de pistacho colocado sobre migas de merengue de cacao y decorado con chocolate negro. Preparación casera requiere crema de pistacho, nata montada, base de merengue, chocolate negro y pistachos, con técnicas que implican la superposición de capas y la congelación para obtener las diferentes consistencias crujientes y cremosas, perfectas para quienes disfrutan de los sabores y texturas contrastantes.
Modo de preparación: descongelar el producto a una temperatura de +4° C por 10 minuto. Una vez descongelado no volver a congelar.
Características principales
- Producto: Torta/helado de pistacho
- Formato: Pack de 4 unidades (85 gramos cada uno)
- Marca: Cremducale
Origen del producto
Sicilia es la isla más grande del Mediterráneo y uno de los territorios con mayor densidad de historia culinaria del mundo. Griegos, árabes, normandos, españoles y borbones han dejado capas de influencia que la cocina siciliana ha absorbido y transformado en algo propio e inconfundible. El azafrán, la canela, las almendras, las pasas y el pistacho de Bronte conviven con el atún, la sardina, la berenjena y el tomate en una despensa de una riqueza que pocas regiones del planeta pueden igualar.
De Sicilia vienen la caponata — agridulce de berenjena, aceitunas y alcaparras —, la pasta con le sarde, el arancino frito relleno de ragù o de burro e prosciutto, y los cannoli de ricotta fresca que se rellenan en el momento para preservar la textura de la cáscara. Y el dulce: la granita de almendra con brioche al amanecer, el marzapane modelado en frutas perfectas, la cassata siciliana con ricotta y fruta confitada. Una isla que cocina con la intensidad del sol que la gobierna todo el año.