"Altemura" Primitivo di Manduria D.O.C.
750 ml
Primitivo di Manduria D.O.C. de Masseria Altemura, bodega insignia de la familia Zonin en Puglia. 14 meses en roble francés, 8 en botella. Rojo rubí profundo, ciruela madura, cacao y vainilla. Cuerpo completo, taninos integrados y final persistente — el Primitivo en su versión más refinada.
El "Altemura" Primitivo di Manduria DOC es el vino tinto insignia y más icónico de la bodega Masseria Altemura, propiedad de la reconocida familia Zonin. Este vino es una de las interpretaciones más refinadas, complejas y elegantes de la uva Primitivo en la península de Salento, Puglia. Envejecido durante 14 meses en toneles de roble francés y posteriormente afinado durante 8 meses en botella.
Pueden conseguir una gran variedad de licores disponibles directamente en nuestra NUEVA sucursal del Mall Vivo Los Trapenses en la comuna de Lo Barnechea.
Características principales:
- Producto: Vino tinto D.O.C.
- Grado vol.: 14,5 %
- Uva: 100% Primitivo
- Color: rojo rubí muy intenso y profundo, con reflejos que evolucionan hacia matices anaranjados
- Olfato: Gran intensidad aromática donde predominan las ciruelas maduras, mermelada de frutos rojos y arándanos. Se complementa con notas balsámicas, sutiles toques herbáceos mediterráneos y un fondo especiado de pimienta blanca, cacao y vainilla debido a su paso por madera
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Boca: Es un vino de cuerpo completo, cálido, suave y sedoso. Presenta un excelente equilibrio gracias a sus taninos vivos pero perfectamente integrados y pulidos. Su final es marcadamente persistente con recuerdos sutiles a cacao y tostados
- Combinaciones: Combina a la perfección con platos salados, carnes a la parrilla y quesos curados.
- Temperatura servicio: +16° C / +18° C
- Formato: 750 ml
Perfil gustativo

Alto

Medio alto

Medio alto

Medio
Manejo

Ambiente (16–18°C)

Vino tinto

Opcional

3-7 años
Origen del producto
La Puglia es el talón de la bota italiana, una tierra plana y soleada que produce más aceite de oliva que cualquier otra región del país y que alimenta a Italia con una generosidad silenciosa que rara vez recibe el reconocimiento que merece. Mar a ambos lados — el Adriático y el Jónico —, luz intensa durante todo el año y una agricultura milenaria que convierte el trigo duro, la uva y la aceituna en los pilares de una cocina directa, honesta y profundamente mediterránea.
Sus pastas son únicas: las orecchiette con cime di rapa, amargas y terrosas, son el plato más emblemático de la región; los troccoli, los cavatelli y las sagne 'ncannulate completan un repertorio que se elabora a mano desde siempre. El pan di Altamura DOP, de miga densa y corteza gruesa, es el más famoso de Italia. Y del mar llegan los ricci — erizos de mar — que se comen crudos sobre bruschetta con un chorro de limón, símbolo de una región que sabe que la mejor cocina no necesita complicarse.