Espátula Gi-Metal Flexible - 12 cm
12 cm
La Espátula Flexible de Gi-Metal es una herramienta profesional diseñada para manipular masas y panes con precisión y facilidad. Fabricada en polímero flexible y altamente termorresistente, su diseño triangular permite trabajar cómodamente sobre distintas superficies sin dañar la masa.
Espatula Flexible
Espátula Flexible en Polímero de Gi-Metal es una herramienta diseñada para una variedad de tareas en la cocina, especialmente en la manipulación de masa y panes. Aquí están las principales características de esta espátula.
Material: La espátula está fabricada en polímero altamente termorresistente. Este material es resistente a golpes y arañazos, lo que garantiza su durabilidad en el uso diario en la cocina.
Flexibilidad: La flexibilidad del polímero permite que la espátula se adapte a diferentes superficies y curvaturas. Esta característica es especialmente útil al introducir panes de masa para separarlos y elevarlos con facilidad.
Diseño Triangular: La forma triangular de la espátula facilita su manejo desde diferentes ángulos y direcciones, lo que es útil en una variedad de tareas en la cocina.
Resistente al Calor: El polímero utilizado en la fabricación de esta espátula es altamente termorresistente, lo que significa que puede resistir temperaturas altas sin deformarse ni dañarse.
Certificado para Uso Alimentario: La espátula está certificada para uso alimentario, lo que garantiza su seguridad al trabajar con alimentos.
Usos Variados: Esta espátula es ideal para introducir panes de masa y separarlos con facilidad. Sin embargo, es importante mencionar que esta espátula no está diseñada para cortar cajas porta palas.
Peso y Dimensiones: La espátula tiene un peso de 0.14 kg y sus dimensiones son de 12 cm.
Caracteristicas Principales
- Producto: Espátula
- Marca: Gi-Metal
- Material: polímero flexible
- Diseño triangular
- Resistente al calor
- Certificado para uso alimentario
- Peso 0.14 kg
- Dimensiones: 12 cm.
Origen del producto
La Toscana es la región que el mundo tiene en mente cuando imagina Italia: colinas de cipreses, viñedos en terrazas, pueblos de piedra y una luz que los pintores del Renacimiento inmortalizaron en miles de lienzos. Su cocina comparte esa misma claridad visual — pocos ingredientes, calidad sin concesiones, técnicas que no intentan esconder la materia prima sino revelarla. Una gastronomía que ha aprendido a hacer mucho con poco y a llamar a eso elegancia.
De la Toscana vienen el bistecca alla Fiorentina, corte de Chianina a las brasas que se sirve al punto y no admite negociación; el pecorino di Pienza, suave y aromático; el lardo di Colonnata IGP, madurado en mármol de Carrara con hierbas y especias; y el pan sciocco — sin sal, diseñado para equilibrar embutidos y quesos de carácter fuerte. Y sobre todo, el vino: el Chianti Classico, el Brunello di Montalcino y el Bolgheri Super Tuscan componen uno de los repertorios enológicos más admirados del planeta.