Pala Pizza Gi-Metal Aluminio Rectangular PERFORADA - Línea Alice
33 x 33 cm / 36 x 36 cm con mango 120 cm
La Pala Pizza Gi-Metal Línea Alice es una herramienta profesional diseñada para manipular pizzas con precisión, estabilidad y fluidez durante la cocción. Fabricada en aluminio anodizado y equipada con perforaciones estratégicas, permite una óptima descarga de harina y un manejo eficiente incluso en hornos de alta temperatura.
Pala Pizza Aluminio Rectangular
Experimenta la excelencia en la preparación de pizzas con nuestra Pala Pizza Aluminio Rectangular, diseñada meticulosamente para ofrecer durabilidad, eficiencia y un rendimiento excepcional en cada uso.
Construcción Premium: Cabeza de aluminio anodizado neutro de 20/10 mm y mango anodizado negro de 35/18 mm (espesor 1,4 mm), asegurando una durabilidad excepcional.
Estabilidad y Resistencia: La junta de la cabeza del mango cuenta con una inserción bloqueada internamente por dos conos con expansor, proporcionando estabilidad y resistencia a la herramienta.
Diseño Óptimo para Pizza: La cabeza rectangular con un grosor de 20/10 mm garantiza rigidez y una base firme, perfecta para soportar incluso las pizzas más pesadas.
Carcasa Ideal: Diseñada con un radio de curvatura grande en voladizo en la parte inferior, proporcionando la carcasa ideal para una manipulación suave de la pizza.
Fresado Frontal y Descarga Eficiente: El fresado frontal asegura un deslizamiento suave, y los agujeros estratégicamente ubicados permiten descargar harina durante el espolvoreado.
Dimensiones de Palas Perforadas.
- 33 x 33 cm PERFORADA mango 120 cm.
- 36 x 36 cm PERFORADA mango 120 cm.
Características Principales
- Producto: Pala Pizza
- Marca: Gi-Metal
- Material: Cabezal, Aluminio anodizado
- El grosor de 20/10 mm
- Cabeza rectangular
- Peso 1.06 Kg.
- Resistente altas temperaturas
Opta por la calidad y la precisión en cada movimiento con la Pala Pizza Gi-Metal. Eleva tu experiencia pizzera y disfruta de resultados impecables en cada creación.
Origen del producto
La Toscana es la región que el mundo tiene en mente cuando imagina Italia: colinas de cipreses, viñedos en terrazas, pueblos de piedra y una luz que los pintores del Renacimiento inmortalizaron en miles de lienzos. Su cocina comparte esa misma claridad visual — pocos ingredientes, calidad sin concesiones, técnicas que no intentan esconder la materia prima sino revelarla. Una gastronomía que ha aprendido a hacer mucho con poco y a llamar a eso elegancia.
De la Toscana vienen el bistecca alla Fiorentina, corte de Chianina a las brasas que se sirve al punto y no admite negociación; el pecorino di Pienza, suave y aromático; el lardo di Colonnata IGP, madurado en mármol de Carrara con hierbas y especias; y el pan sciocco — sin sal, diseñado para equilibrar embutidos y quesos de carácter fuerte. Y sobre todo, el vino: el Chianti Classico, el Brunello di Montalcino y el Bolgheri Super Tuscan componen uno de los repertorios enológicos más admirados del planeta.