Dolciaria Acquaviva

Cannoli Siciliani Classici - Pack de 6 unidades

Pack de 6 unidades de 120 g cada una

Precio normal $32.700
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Los Cannoli Siciliani Classici de Dolciaria Acquaviva son tradicionales cannoli italianos elaborados con una crujiente masa de vino Marsala y rellenos con crema de ricotta de oveja y fruta confitada. Inspirados en la auténtica tradición siciliana, ofrecen una experiencia dulce, artesanal y llena de sabor mediterráneo.

SKU: CA00261 ISBN: 80142406011651

La empresa Dolciaria Acquaviva es specialista en preparaciones de panadería con tecnologia frozen con una amplia gamas de productos. Son los socios ideales para difundir lo mejor del Made in Italy en todo el mundo queriendo simplificar su trabajo para evolucionar juntos el mundo de la pastelería dulce y salada. ¡Un año más, los productos de Dolciaria Acquaviva han conquistado los paladares de los mejores chefs y sumilleres del mundo! Más de 200 expertos en sabor, reconocidos por prestigiosas instituciones como Le Guide Michelin y Gault & Millau, formaron el jurado del Superior Taste Award: un símbolo de calidad y excelencia en el sector de alimentos y bebidas.

Il Cannolo siciliano es un postre típico de la tradición siciliana: una crujiente masa elaborada con el famoso vino Marsala, rellena de una inconfundible mezcla de ricotta de oveja, azúcar y fruta confitada por los lados.

Modo de consumo: descongelar el producto a una temperatura de 0° C + 4° C por 1 o 2 horas. Una vez descongelado no volver a congelar y consumir dentro de 3 dias conservandolo a una temperatura no superior a +4° C.

Características principales

  • Producto: Cannoli Siciliani
  • Formato: pack de 6 unidades de 120 gr cada uno (14 cm de largo)
  • Marca: Dolciaria Acquaviva
Alto en AzucaresAlto en Grasas SaturadasAlto en Calorias

Origen del producto

Sicilia es la isla más grande del Mediterráneo y uno de los territorios con mayor densidad de historia culinaria del mundo. Griegos, árabes, normandos, españoles y borbones han dejado capas de influencia que la cocina siciliana ha absorbido y transformado en algo propio e inconfundible. El azafrán, la canela, las almendras, las pasas y el pistacho de Bronte conviven con el atún, la sardina, la berenjena y el tomate en una despensa de una riqueza que pocas regiones del planeta pueden igualar.
De Sicilia vienen la caponata — agridulce de berenjena, aceitunas y alcaparras —, la pasta con le sarde, el arancino frito relleno de ragù o de burro e prosciutto, y los cannoli de ricotta fresca que se rellenan en el momento para preservar la textura de la cáscara. Y el dulce: la granita de almendra con brioche al amanecer, el marzapane modelado en frutas perfectas, la cassata siciliana con ricotta y fruta confitada. Una isla que cocina con la intensidad del sol que la gobierna todo el año.