Soporte de Pala Gi-Metal Acero Inoxidable
36 cm
El Soporte de Pala Gi-Metal de acero inoxidable es un accesorio profesional diseñado para almacenar y organizar palas de pizza de manera práctica y segura. Su estructura compacta permite mantener las herramientas siempre al alcance, optimizando el espacio de trabajo en cocinas y pizzerías profesionales.
Soporte de palas
Soporte de suelo de acero inoxidable para palas es un accesorio diseñado para proporcionar un lugar conveniente y seguro para almacenar palas de hasta 36 cm de longitud en un entorno de cocina. Este soporte se enfoca en la practicidad y la funcionalidad al ofrecer un espacio compacto para colocar palas de manera eficiente.
- Diseño Específico: El soporte está diseñado para acomodar palas de hasta 36 cm de longitud, lo que lo hace compatible con diversas cuchillas utilizadas en la cocina.
- Funcionalidad: El objetivo principal del soporte es proporcionar un lugar seguro y organizado para guardar palas, manteniéndolas al alcance y listas para su uso.
- Espacio Compacto: El diseño compacto del soporte permite colocarlo en espacios pequeños, lo que es especialmente útil en cocinas con limitaciones de espacio.
Características Principales
- Producto: Soporte pala
- Marca: Gi-Metal
- Material: Acero inoxidable
- Dimensiones 36 cm
- IMAGEN REFERENCIAL Accesorios no Incluidos
Origen del producto
Emilia-Romaña es la región que alimenta a Italia. Una franja de tierra fértil al pie de los Apeninos donde la abundancia no es casualidad sino consecuencia de siglos de agricultura seria, ganadería de excelencia y una cultura culinaria que trata la mesa como asunto de Estado. El Po riega sus llanuras, el cerdo se cría con disciplina casi religiosa, y la leche de sus vacas Frisona sostiene uno de los quesos más importantes del mundo. Aquí la cocina tiene peso, profundidad y una generosidad que se siente desde el primer bocado.
De esta región provienen el Parmigiano Reggiano DOP, el Prosciutto di Parma DOP, el Aceto Balsamico di Modena IGP, la mortadela de Bolonia, la pasta fresca al huevo —tagliatelle, tortellini, lasaña— y el Lambrusco. Un catálogo de productos que no necesita presentación en ninguna mesa del mundo. Bolonia, su capital, lleva el apodo de La Grassa con absoluta propiedad: ciudad universitaria, ciudad roja y ciudad que come mejor que nadie.