Lasagne Caserecce con Carni di Bovino e Suino (Ragù Bolognese)
2.5 kg
La Lasagne Caserecce con Carni di Bovino e Suino Surgital es una auténtica lasaña italiana elaborada con capas de pasta fresca, ragù boloñés de vacuno y cerdo, bechamel cremosa y quesos italianos DOP. Su receta tradicional y formato familiar la convierten en una opción gourmet ideal para compartir y disfrutar del verdadero sabor de Italia.
La lasaña casera con carne de res y cerdo es una receta tradicional italiana que combina láminas de pasta fresca con filete de cerdo, bechamel suave y queso Grana Padano DOP. Esta receta se caracteriza por su textura generosa y su preparación en capas, lo que permite que cada capa se cocine a su propio sabor. Para prepararla, se utiliza una mezcla de carne 47% (ternera 51%, cerdo 49%), pulpa de tomate, verduras en proporciones variables como apio, zanahoria, cebolla, doble pasta de tomate, aceite de oliva virgen extra, vino, sal, romero, pimienta, Parmigiano Reggiano DOP y salsa bechamel con mantequilla, sal y nuez moscada.
Modo de preparación:
- Precalentar el horno a 180 °C durante 10 minutos;
- Retirar la tapa;
- Introducir la bandeja de horno congelada y hornear durante el tiempo indicado - HORNO CONVENCIONAL: 1 h 20 min. HORNO CONVECTOR: 45 min
- Comprobar el punto de cocción antes de servir insertando un tenedor en el centro de la lasagna y sintiendo la temperatura al tacto.
- Esperar de 5 a 10 minutos antes de servir.
Características principales:
- Producto: Pasta rellena fresca y congelada
- Formato: bandeja de 2.5 kg (10 / 12 personas)
- Ficha de datos: 17 % de pasta y 83 % de relleno.
- Marca: Surgital
Mantener el producto congelado a una temperatura de -18° C. Una vez descongelado, no debe ser congelado nuevamente y se debe consumir antes de las 24 horas siguientes, conservándolo en frigorífico. Presencia en el producto de gluten, huevos, soja, leche, mostaza.
Origen del producto
Emilia-Romaña es la región que alimenta a Italia. Una franja de tierra fértil al pie de los Apeninos donde la abundancia no es casualidad sino consecuencia de siglos de agricultura seria, ganadería de excelencia y una cultura culinaria que trata la mesa como asunto de Estado. El Po riega sus llanuras, el cerdo se cría con disciplina casi religiosa, y la leche de sus vacas Frisona sostiene uno de los quesos más importantes del mundo. Aquí la cocina tiene peso, profundidad y una generosidad que se siente desde el primer bocado.
De esta región provienen el Parmigiano Reggiano DOP, el Prosciutto di Parma DOP, el Aceto Balsamico di Modena IGP, la mortadela de Bolonia, la pasta fresca al huevo —tagliatelle, tortellini, lasaña— y el Lambrusco. Un catálogo de productos que no necesita presentación en ninguna mesa del mundo. Bolonia, su capital, lleva el apodo de La Grassa con absoluta propiedad: ciudad universitaria, ciudad roja y ciudad que come mejor que nadie.