Lambrusco di Sorbara D.O.C Secco
750 ml
Elaborado con uvas Lambrusco di Sorbara por la familia Cavicchioli desde 1928, este frizzante seco sorprende con su color rubí transparente y una espuma vivaz de reflejos violáceos. En nariz, aromas intensos de frambuesa, cereza y fresa silvestre. En boca, fresco, armonioso y seco, con una acidez vibrante que lo hace ideal para la mesa.
Pueden conseguir una gran variedad de licores disponibles directamente en nuestra NUEVA sucursal del Mall Vivo Los Trapenses en la comuna de Lo Barnechea.
El profundo vínculo con la tierra y la tradición vitivinícola de Módena forma parte de la historia de la familia Cavicchioli desde 1928, cuando Umberto Cavicchioli comenzó a elaborar su Lambrusco “Tradizione”, del cual la línea “Tre Medaglie” es el testimonio más fiel y representativo.
Vinificación:
Las uvas se maceran en frío en pequeños depósitos a baja temperatura durante 2-3 días. Una primera fermentación alcohólica es seguida por una refermentación tipo Charmat a temperatura controlada con adición de mosto.
Notas de cata:
COLOR: Espuma persistente con reflejos violáceos y color rojo rubí transparente.
AROMA: Aroma afrutado e intenso.
SABOR: Suave, armonioso y afrutado con notas de frambuesa, cereza y fresa silvestre.
Maridajes:
Por las notas típicas de la variedad de uva, este Lambrusco di Sorbara DOC seco acompaña a la perfección platos de embutidos, así como primeros platos con salsa de carne y frituras; ideal para disfrutar
Pueden conseguir una gran variedad de licores disponibles directamente en nuestra NUEVA sucursal del Mall Vivo Los Trapenses en la comuna de Lo Barnechea.
Características principales.
- Producto: Lambrusco Di Sorbara SECO
- Graduación Alcohólica: 11 % Vol;
- Residuo De Azúcar: 10 g/L
- Temperatura De Servicio: Entre 8° C Y 10° C
- Formato: 750 ml
Perfil gustativo

Bajo

Alto

Bajo

Medio alto
Manejo

Muy frío

Flute

No

Consumo inmediato
Origen del producto
Emilia-Romagna es la región que alimenta a Italia. Una franja de tierra fértil al pie de los Apeninos donde la abundancia no es casualidad sino consecuencia de siglos de agricultura seria, ganadería de excelencia y una cultura culinaria que trata la mesa como asunto de Estado. El Po riega sus llanuras, el cerdo se cría con disciplina casi religiosa, y la leche de sus vacas Frisona sostiene uno de los quesos más importantes del mundo. Aquí la cocina tiene peso, profundidad y una generosidad que se siente desde el primer bocado.
De esta región provienen el Parmigiano Reggiano DOP, el Prosciutto di Parma DOP, el Aceto Balsamico di Modena IGP, la mortadela de Bolonia, la pasta fresca al huevo —tagliatelle, tortellini, lasaña— y el Lambrusco. Un catálogo de productos que no necesita presentación en ninguna mesa del mundo. Bolonia, su capital, lleva el apodo de La Grassa con absoluta propiedad: ciudad universitaria, ciudad roja y ciudad que come mejor que nadie.