Lambrusco Rosso Dolce Dell'Emilia I.G.T.
750 ml
Lambrusco Rosso Dolce de Cavicchioli — espumante tinto de baja graduación y carácter dulce y afrutado. Rubí claro con reflejos violáceos, notas de frutos rojos frescos y flores. Fresco, fácil y accesible desde el primer sorbo. El Lambrusco para quienes disfrutan del dulzor sin complicaciones.
Pueden conseguir una gran variedad de licores disponibles directamente en nuestra NUEVA sucursal del Mall Vivo Los Trapenses en la comuna de Lo Barnechea.
Lambrusco Dell'Emilia I.G.T Rosso Dolce parece ser un vino italiano con características atractivas y refrescantes, sugiriendo que es un vino tinto (Rosso) y elaborado con uvas de la variedad Lambrusco.
Color: Descrito como de color rubí claro con tonos violáceos. Este tono indica una presencia de rojo brillante con matices púrpuras.
Experiencia sensorial: Ofrece una experiencia afrutada y fresca en cada sorbo, destacando la frescura y los sabores frutales que se pueden esperar del vino tinto.
Notas florales: Se mencionan notas florales que caracterizan el vino, añadiendo un toque especial y delicado a su sabor. Las notas florales pueden aportar complejidad y aromas sutiles.
Recomendaciones
- Aperitivos: embutidos típicos de Emilia Romagna (Mortadella IGP, jamón crudo de Parma DOP, Coppa) y quesos (Parmigiano Reggiano DOP, Gorgonzola DOP, Taleggio, Asiago).
- Pasta: tagliatelle, tortelloni, agnolotti, cappelletti y lasaña, con salsas de ragú, pesto o champiñones porcini, risottos y pasta en caldo.
- Carnes: Solomillo de ternera, guisos de caballo y ternera, cotechino y zampone.
- Pescado: principalmente de agua dulce o crudo con ensaladas y verduras.
- Postres: tartas, pasteles o postres de cuchara (Tiramisú)
- Fruta: fresas, melón, cerezas, higos.
Características Principales
- Formato: 750 ml.
- Temperatura de consumo: entre +8 / +10 ° C.
- Grado alcohólico: 7.5 %
- Tipo de Copa: Renano o flute
- Marca: Cavicchioli
Perfil gustativo

Bajo

Bajo

Bajo

Medio
Manejo

Muy frío (8–10°C)

Flute

No

Consumo inmediato
Origen del producto
Emilia-Romaña es la región que alimenta a Italia. Una franja de tierra fértil al pie de los Apeninos donde la abundancia no es casualidad sino consecuencia de siglos de agricultura seria, ganadería de excelencia y una cultura culinaria que trata la mesa como asunto de Estado. El Po riega sus llanuras, el cerdo se cría con disciplina casi religiosa, y la leche de sus vacas Frisona sostiene uno de los quesos más importantes del mundo. Aquí la cocina tiene peso, profundidad y una generosidad que se siente desde el primer bocado.
De esta región provienen el Parmigiano Reggiano DOP, el Prosciutto di Parma DOP, el Aceto Balsamico di Modena IGP, la mortadela de Bolonia, la pasta fresca al huevo —tagliatelle, tortellini, lasaña— y el Lambrusco. Un catálogo de productos que no necesita presentación en ninguna mesa del mundo. Bolonia, su capital, lleva el apodo de La Grassa con absoluta propiedad: ciudad universitaria, ciudad roja y ciudad que come mejor que nadie.