Gi-Metal

Caja de Fermentación Gi-Metal para Alimentos - 40x30x12 cm

40 x 30 x 12 cm

Precio normal $20.250

La Caja de Fermentación Gi-Metal para Alimentos es una herramienta profesional diseñada para optimizar la fermentación de masas y preparaciones de panadería. Fabricada en polipropileno certificado para uso alimentario, ofrece un entorno higiénico y funcional para lograr fermentaciones uniformes y de alta calidad.

SKU: CASS403012 ISBN: 8019618152621

Caja De Fermentación

La Cassa di Fermentazione de Gi-Metal SIN TAPA es la herramienta perfecta para llevar tus habilidades de panificación al siguiente nivel. Diseñada específicamente para la fermentación de masa, esta caja está confeccionada con polipropileno, un material seguro para el uso alimentario que garantiza la calidad y la higiene en cada proceso.

Material Seguro: El polipropileno utilizado en la construcción de la caja está certificado para uso alimentario, asegurando la inocuidad de tus preparaciones.

Diseño Especializado: La caja ha sido diseñada pensando en las necesidades específicas de la fermentación de masa, brindando el entorno perfecto para lograr resultados óptimos.

Peso Ligero: Con un peso de 800 gramos, la caja es fácil de manejar y transportar, facilitando su uso en tu cocina.

Dimensiones Ideales: Con dimensiones de 40 x 30 x 12 cm, la caja proporciona un espacio adecuado para el proceso de fermentación, permitiendo que la masa se desarrolle de manera óptima.

Características Principales 

  • Producto: Cassa di Fermentazione per Alimenti
  • Marca: Gi-Metal
  • Material: Polipropileno para uso alimentario
  • Peso 800 gr
  • Dimensiones: 40 x 30 x 12 cm 

No Incluye Tapa: Considerar que esta caja de fermentación no incluye tapa.

Descubre la diferencia que una caja de fermentación de calidad puede hacer en tus creaciones de pan y productos horneados. Con la Cassa di Fermentazione de Gi-Metal, cada fermentación se convierte en una obra maestra.

Origen del producto

La Toscana es la región que el mundo tiene en mente cuando imagina Italia: colinas de cipreses, viñedos en terrazas, pueblos de piedra y una luz que los pintores del Renacimiento inmortalizaron en miles de lienzos. Su cocina comparte esa misma claridad visual — pocos ingredientes, calidad sin concesiones, técnicas que no intentan esconder la materia prima sino revelarla. Una gastronomía que ha aprendido a hacer mucho con poco y a llamar a eso elegancia.
De la Toscana vienen el bistecca alla Fiorentina, corte de Chianina a las brasas que se sirve al punto y no admite negociación; el pecorino di Pienza, suave y aromático; el lardo di Colonnata IGP, madurado en mármol de Carrara con hierbas y especias; y el pan sciocco — sin sal, diseñado para equilibrar embutidos y quesos de carácter fuerte. Y sobre todo, el vino: el Chianti Classico, el Brunello di Montalcino y el Bolgheri Super Tuscan componen uno de los repertorios enológicos más admirados del planeta.