Cremducale

Cannoli Siciliani Mignon Cremducale

25 unidades de 40 gr cada una

Precio normal $51.000
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Los Cannoli Siciliani Mignon Cremducale son una tradicional especialidad pastelera de Sicilia elaborada con crujiente masa aromatizada con vino Marsala y rellena de cremosa ricotta de oveja. Su delicado toque de fruta confitada y formato mini reflejan la auténtica tradición dulce siciliana.

SKU: POCDCA100 ISBN: 8057014040395

La empresa Cremducale, aprovechando su experiencia en la industria del helado, se ha expandido rápidamente al mundo de la pastelería, elaborando pasteles artesanales, postres individuales y especialidades nacionales y regionales. Nos enorgullecemos de nuestros productos estrella: babà, cannoli, sfogliatelle e Tiramisu que siguen siendo elaborados artesanalmente, como antaño, por nuestros pasteleros. Diariamente, las materias primas que llegan a la empresa se inspeccionan mediante estrictos procesos de calidad; la protección del consumidor en la producción alimentaria es un deber fundamental.

Il Cannolo siciliano es un postre típico de la tradición siciliana en una version MIGNON; una crujiente masa elaborada con el famoso vino Marsala, rellena de una inconfundible mezcla de ricotta de oveja, azúcar y fruta confitada por los lados.

Modo de consumo: descongelar el producto a una temperatura de +4° C por 4 horas. Una vez descongelado no volver a congelar y consumir dentro de 3 días conservandolo a una temperatura no superior a +4° C.

Características principales

  • Producto: Cannoli Siciliani Mignon
  • Formato: 25 unidades de 40 gramos cada uno (7 cm de largo)
  • Marca: Cremducale
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Origen del producto

Sicilia es la isla más grande del Mediterráneo y uno de los territorios con mayor densidad de historia culinaria del mundo. Griegos, árabes, normandos, españoles y borbones han dejado capas de influencia que la cocina siciliana ha absorbido y transformado en algo propio e inconfundible. El azafrán, la canela, las almendras, las pasas y el pistacho de Bronte conviven con el atún, la sardina, la berenjena y el tomate en una despensa de una riqueza que pocas regiones del planeta pueden igualar.
De Sicilia vienen la caponata — agridulce de berenjena, aceitunas y alcaparras —, la pasta con le sarde, el arancino frito relleno de ragù o de burro e prosciutto, y los cannoli de ricotta fresca que se rellenan en el momento para preservar la textura de la cáscara. Y el dulce: la granita de almendra con brioche al amanecer, el marzapane modelado en frutas perfectas, la cassata siciliana con ricotta y fruta confitada. Una isla que cocina con la intensidad del sol que la gobierna todo el año.