Burrata Frozen Latteria Sorrentina
125 gr
La Burrata Frozen Latteria Sorrentina es un queso fresco italiano elaborado con leche de vaca y un delicado corazón cremoso de stracciatella. Su textura suave y sabor delicado la convierten en una opción ideal para ensaladas, bruschettas, pizzas y preparaciones gourmet inspiradas en la cocina italiana.
La burrata es un queso fresco de leche de vaca elaborado con cuajada estirada, similar a la mozzarella, pero más suave y dulce y es un producto típico italiano. Parece una cáscara de cuajada estirada, pero su característica principal sale solo después del primer corte: la burrata contiene un corazón cremoso de stracciatella, resultado de la mezcla entre la pasta deshilachada de este queso y la crema.
Puedes usar la burrata para preparar platos sencillos como el caprese o la bruschetta, o platos más elaborados usando este queso para dar sabor a pasteles salados o platos de pasta.
La burrata Latteria Sorrentina es un producto fresco y nutritivo, fuente de calcio y proteínas y también es deliciosa al paladar: todas excelentes razones para comerla. ¿A qué esperas para pedirlo para tu restaurante?
Descongelar en el refrigerador durante 12 horas o en bowl con agua a temperatura ambiente por 1 hora. Una vez descongelado mantener el producto refrigerado por un máximo de 3 días. Antes de servir y consumir, como se debe hacer con todos los quesos frescos y curados, mantenerse a temperatura ambiente durante unos treinta minutos para saborear completamente su sabor.
Características principales
- Producto: Queso Burrata Frozen.
- Marca: Latteria Sorrentina.
- Formato: 125 gr.
Origen del producto
Campania es el corazón ardiente de la gastronomía italiana, una región que ha dado al mundo algunos de sus platos más icónicos: la pizza napolitana, los spaghetti al pomodoro, la mozzarella di bufala, el ragù que hierve a fuego lento durante horas. Una tierra de volcanes y mar, donde el suelo fértil del Vesubio produce tomates de acidez perfecta, y las llanuras de Caserta alimentan búfalas cuya leche es materia prima de excepción. Aquí la cocina nació popular y se volvió universal. Nápoles gobierna esta tradición con orgullo indisimulado. Fue en sus calles donde la pizza encontró su forma definitiva, donde el ragù se convirtió en ritual dominguero, donde la pasta seca tomó vuelo industrial sin perder alma artesanal. Gragnano — a pocos kilómetros de la ciudad — lleva siglos produciendo pasta de sémola de trigo duro que hoy ostenta Indicación Geográfica Protegida, testimonio de que en Campania la excelencia es vocación.