Principi di Butera

"Amira" Nero d'Avola Sicilia D.O.C.

750 ml

Precio normal $15.900

Nero d'Avola puro de Principi di Butera — su nombre viene del árabe amîr (príncipe), fiel a la historia de Sicilia. Rojo rubí oscuro y brillante, cereza, arándano, violeta y mirto con toques balsámicos. Seco, refinado, con buena estructura y final de almendra. La cara más accesible del Nero d'Avola de Butera.

Maridaje
Carne RojaQuesosPastaSalame
Tipo
Tinto
Para mayores de 18 añosNo apto para embarazadasSi vas a beber, no conduzcas.
SKU: LBPBNS751 ISBN: 8002235017534
Más información

El "Amìra" Nero d'Avola Sicilia DOC de la bodega Principi di Butera es un vino tinto italiano refinado que expresa la identidad pura de Sicilia. Su nombre proviene del árabe amîr (príncipe), rindiendo homenaje a la historia de la región.

Pueden conseguir una gran variedad de licores disponibles directamente en nuestra NUEVA sucursal del Mall Vivo Los Trapenses en la comuna de Lo Barnechea.

Características principales:

  • Producto: Vino tinto D.O.C.
  • Grado vol.: 13,5 %
  • Uva: 100% Nero d'Avola, la uva tinta más emblemática de Sicilia.
  • Color: rojo rubí bastante oscuro, brillante.
  • Olfato: aromas intensos de cereza y arándano, de violeta y toques de mirto, seguidos de un delicado toque de especias y agradables notas balsámicas.
  • Boca: Seco, refinado, con una hermosa estructura y buena persistencia. En boca, reproduce a la perfección las agradables notas florales y balsámicas percibidas en nariz, con un ligero toque de almendra en el final.
  • Combinaciones: Combina a la perfección con platos salados, carnes a la parrilla y quesos curados.
  • Temperatura servicio: +16° C / +18° C
  • Formato: 750 ml

Perfil gustativo

Medio alto

Cuerpo

Alto

Seco

Medio

Taninos

Medio

Acidez

Manejo

Ambiente (16–18°C)

Servir

Vino tinto

Copa

No

Decantar

1–3 años

Guarda

Origen del producto

Sicilia es la isla más grande del Mediterráneo y uno de los territorios con mayor densidad de historia culinaria del mundo. Griegos, árabes, normandos, españoles y borbones han dejado capas de influencia que la cocina siciliana ha absorbido y transformado en algo propio e inconfundible. El azafrán, la canela, las almendras, las pasas y el pistacho de Bronte conviven con el atún, la sardina, la berenjena y el tomate en una despensa de una riqueza que pocas regiones del planeta pueden igualar.

De Sicilia vienen la caponata — agridulce de berenjena, aceitunas y alcaparras —, la pasta con le sarde, el arancino frito relleno de ragù o de burro e prosciutto, y los cannoli de ricotta fresca que se rellenan en el momento para preservar la textura de la cáscara. Y el dulce: la granita de almendra con brioche al amanecer, el marzapane modelado en frutas perfectas, la cassata siciliana con ricotta y fruta confitada. Una isla que cocina con la intensidad del sol que la gobierna todo el año.