Polpa di Pomodoro Graziella
400 gr, 2,5 kg
La Polpa di Pomodoro Graziella es una pulpa de tomate italiana elaborada con tomates cuidadosamente seleccionados y cortados en cubos para conservar todo su sabor y frescura natural. Rica en licopeno y de textura auténtica, es ideal para pizzas, pastas y recetas mediterráneas donde el tomate es protagonista.
La Polpa de Tomate de Graziella se obtiene de tomates cuidadosamente seleccionados, blanqueados, pelados y cortados en cubos. Siempre cosechados en el grado perfecto de madurez para proporcionar un mayor contenido de licopeno, un antioxidante natural excepcional. Empacada con una abertura de lágrima en estaño esmaltado, el esmalte asegura que la composición ácida del tomate se mantenga separada del metal, preservando así la calidad y la seguridad alimentaria.
- Ideal para platos donde se busca ver y probar el auténtico sabor del tomate.
- Aporta frescura y sabor en cada bocado.
- Licopeno enriquecido para un antioxidante natural excepcional.
Características principales
- Producto: Polpa de Tomate
- Marca: Graziella
- Formato: 400 gr y 4,05 kg.
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Envase: Lata
Almacenar a temperatura ambiente en un lugar fresco y seco, alejado de fuentes de calor y exposición directa a la luz solar. El producto, una vez abierto, debe conservarse en un recipiente de vidrio cerrado con tapa, colocarse en el frigorífico y consumirse preferentemente en un plazo de 3-4 días.
Descubre la frescura y autenticidad del tomate en cada plato con la Polpa de tomate Linea de Tomate Graziella. ¡Eleva tus creaciones culinarias con la calidad insuperable de Graziella!
Origen del producto
Campania es el corazón ardiente de la gastronomía italiana, una región que ha dado al mundo algunos de sus platos más icónicos: la pizza napolitana, los spaghetti al pomodoro, la mozzarella di bufala, el ragù que hierve a fuego lento durante horas. Una tierra de volcanes y mar, donde el suelo fértil del Vesubio produce tomates de acidez perfecta, y las llanuras de Caserta alimentan búfalas cuya leche es materia prima de excepción. Aquí la cocina nació popular y se volvió universal. Nápoles gobierna esta tradición con orgullo indisimulado. Fue en sus calles donde la pizza encontró su forma definitiva, donde el ragù se convirtió en ritual dominguero, donde la pasta seca tomó vuelo industrial sin perder alma artesanal. Gragnano — a pocos kilómetros de la ciudad — lleva siglos produciendo pasta de sémola de trigo duro que hoy ostenta Indicación Geográfica Protegida, testimonio de que en Campania la excelencia es vocación.