Melanzane alla Parmigiana Familiar
2 kg
Las berenjenas a la parmesana, un clásico de la cocina italiana. Elaboradas con berenjenas e ingredientes de calidad, estas porciones congeladas son ideales para llevar a la mesa un plato sabroso y práctico.
Las berenjenas a la parmesana, un clásico de la cocina italiana. Elaboradas con berenjenas e ingredientes de calidad, estas porciones congeladas son ideales para llevar a la mesa un plato sabroso y práctico.
Ingredientes: berenjenas a la parrilla 33%, puré de tomate 30%, pulpa de tomate 10%, queso 9%, mozzarella 7%, doble concentrado de tomate 1,5%, aceite de oliva virgen extra, aceite de semillas de girasol, cebolla, albahaca, sal, ajo, azúcar. Grana Padano DOP espolvoreado por encima.
Modo de preparación:
- Precalentar el horno a 160 °C durante 10 minutos;
- Retirar la tapa;
- Introducir la bandeja de horno congelada y hornear durante el tiempo indicado - HORNO CONVENCIONAL: 60 min. - HORNO CONVECTOR: 50 min
- Comprobar el punto de cocción antes de servir insertando un tenedor en el centro de la lasagna y sintiendo la temperatura al tacto.
- Esperar de 5 a 10 minutos antes de servir.
Características principales:
- Producto: Plato preparado congelado de berenjena
- Formato: bandeja de 2 kg (6 / 9 personas)
- Marca: Surgital
Mantener el producto congelado a una temperatura de -18° C. Una vez descongelado, no debe ser congelado nuevamente y se debe consumir antes de las 24 horas siguientes, conservándolo en frigorífico. Presencia de soja y mostaza.
Origen del producto
Campania es el corazón ardiente de la gastronomía italiana, una región que ha dado al mundo algunos de sus platos más icónicos: la pizza napolitana, los spaghetti al pomodoro, la mozzarella di bufala, el ragù que hierve a fuego lento durante horas. Una tierra de volcanes y mar, donde el suelo fértil del Vesubio produce tomates de acidez perfecta, y las llanuras de Caserta alimentan búfalas cuya leche es materia prima de excepción. Aquí la cocina nació popular y se volvió universal.
Nápoles gobierna esta tradición con orgullo indisimulado. Fue en sus calles donde la pizza encontró su forma definitiva, donde el ragù se convirtió en ritual dominguero, donde la pasta seca tomó vuelo industrial sin perder alma artesanal. Gragnano — a pocos kilómetros de la ciudad — lleva siglos produciendo pasta de sémola de trigo duro que hoy ostenta Indicación Geográfica Protegida, testimonio de que en Campania la excelencia es vocación.