Pasta Fresca al Huevo con Sémola Rimacinata

Pasta Fresca al Huevo con Sémola Rimacinata

¿Sabes que puedes preparar pasta en tu casa solo con tres ingrediente? ¿Mira esta receta y descubre cómo!

Ingredientes:

Preparación:

Comienza formando una montaña con la sémola. Abre un pequeño hueco en el centro y rompe los huevos dentro. Añade una pizca de sal y bate con un tenedor. Incorpora la sémola desde los bordes sin dejar de batir hasta que la mezcla adquiera una consistencia de “crema”.

Con las manos empieza a amasar durante unos 10 a15 minutos. Al principio la masa será bastante irregular y tendrá muchos grumos. Conforme vayas amasando, la masa se volverá lisa y elástica (utiliza la parte baja de la palma para presionar con más fuerza).

 En este punto, si ves que la masa está muy pegajosa puedes agregar más sémola; por el contrario, si resulta muy seca puedes añadir un poco de huevo batido o agua. La masa estará lista cuando sea lisa, elástica y sin grumos (si presionas con un dedo, la masa debe recuperar rápidamente su forma). Envuélvela en papel film transparente y déjala reposar en el refrigerador durante al menos 30 minutos.

 Pasado este tiempo puedes pasar a estirar la pasta. Toma un cuarto de la pasta y cubre el resto de nuevo con film transparente (es importante no dejar la pasta al aire demasiado tiempo para evitar que se seque). Pon un poco de sémola en la mesa de trabajo y aplanala para que sea más fácil manipularla.

 Coloca la máquina para pasta en la abertura más grande y empieza a estirar la masa: durante las primeras pasadas puede que la pasta se deshaga con facilidad. Dóblala sobre sí misma y vuelve a pasarla por la máquina unas dos o tres veces más. Estas primeras pasadas son un paso importante en el amasado de la pasta. Cada vez que la pases por la máquina, pasa la mano por la superficie de la pasta añadiendo un poco de sémola, sobre todo si la notas un poco húmeda.

 Cierra poco a poco la abertura de los rodillos de la máquina y sigue pasando la pasta (se irá haciendo cada vez más fina). Dependiendo del tipo pasta que quieras realizar puedes dejarla más o menos fina, dependiendo del tipo de pasta que busques hacer. En el caso de la pasta rellena el grosor también dependerá del tipo de relleno. Cuanto más fina estires la pasta, más delicada se hará y por tanto más difícil de manejar y cocer.

 Finalmente, cuando hayas logrado el grosor deseado utiliza la máquina para cortar la pasta en la forma que quieras: spaghetti, tagliatelle, pappardelle ¡El que más te guste! Una vez cortada, déjala reposar en una bandeja con abundante sémola para evitar que se peguen entre sí. Si prefieres también la puedes colgar y dejarla secar.

 *Si no tienes máquina puedes hacerlo a mano usando un rodillo para estirar y cortando de forma manual la pasta. Requiere un poco más de trabajo, pero con paciencia puedes obtener excelentes resultados.

 

Cocer la pasta:

Cocinar la pasta es muy sencillo, solo tiene que poner  a hervir abundante agua con un poco de sal. Una vez que haya empezado a hervir, añade la pasta (elimina el exceso de sémola) y déjala cocer durante pocos minutos, separándola con ayuda de un tenedor para evitar que se pegue. El tiempo de cocción puede variar dependiendo del grosor de la pasta, pero lo ideal es cocerla hasta que este al dente, de esa forma es menos “pesada” y es más fácil de digerir. ¡Listo ya puedes disfrutar tu pasta fresca hecha en casa!

 

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